Descripción
No hace falta preguntar cómo va el lunes. La cara lo explica perfectamente.
Cara de Lunes parte de un gris medio completamente sencillo y coloca toda la personalidad en el tobillo: dos grandes ojos blancos, una boca roja recta y dos piezas marrones que sobresalen del puño como unas cejas que ya han visto suficiente por hoy.
Es minimalista, absurdo y precisamente por eso funciona.
Para madrugones, cafés que llegan tarde y cualquier día en el que tu expresión oficial sea: «todavía no».






